Manejo de las defoliaciones en Albizia lebbeck para la producción de biomasa forrajera.
Ana Geraldine Francisco Pons
Estación Experimental de Pastos y Forrajes Indio Hatuey, Central España Republicana 44280, Matanzas, Cuba
RESUMEN
Con el objetivo de evaluar el efecto de la altura y frecuencia de defoliación sobre la producción y calidad de la biomasa anual de Albizia lebbeck, se desarrollaron dos experimentos en la Estación Experimental de Pastos y Forrajes Indio Hatuey, Matanzas, Cuba; para este propósito se utilizó durante tres años dos plantaciones de Albizia con 8 años de establecida a 1m entre plantas e hileras y en ambos experimentos se empleó un diseño experimental de bloques al azar con cuatro repeticiones.
En el primer experimento los factores en estudio fueron tres alturas de defoliación (50, 100 y 150 cm). Las variables evaluadas fueron materia seca comestible, materia seca comestible total, materia seca no comestible y materia seca total, además se midió la altura alcanzada por los rebrotes.
Los resultados del primer experimento muestran que en el período poco lluvioso se incrementaron linealmente los rendimientos de la materia seca comestible (P = 0,0015), leñosa
(P = 0,0761) y total (P = 0,0001) a medida que las alturas de defoliación se elevan llegando a alcanzar 363, 376 y 739 Kg. MS/ha/año, con las defoliaciones a 150 cm de altura y el comportamiento del rebrote no mostró diferencias ante las defoliaciones. En el período lluvioso las alturas de cortes no actuaron significativamente en la variabilidad de las biomasas y en el incremento de la altura de los rebrotes.
Al analizar la influencia que ejercían los tratamientos y la época sobre los rendimientos de materia seca total durante el año se pudo comprobar que los tratamientos no ejercieron influencia significativa, mientras que la época si determinó significativamente (P< 0,05) en la variabilidad de la producción, la que incrementó linealmente (P = 0,0001) hasta acumular 1563 Kg. MS/ha/año a los 150 cm de altura (Gráfica 5) y donde el factor climático que determinó en los resultados fue el acumulado de precipitaciones (P = 0,0000).
En el segundo experimento a partir de la altura de defoliación seleccionada (150 cm) se evaluaron cuatro frecuencias de defoliación (45, 90, 135 y 180 días). Fueron cuantificadas las proporciones de hojas y tallos tiernos, materia seca comestible, no comestible y total. Se evaluaron las tasas diarias de producción del material comestible y se midieron el número y el diámetro de los rebrotes emitidos. A la fracción comestible de la biomasa se le determinó el contenido de proteína bruta, la fibra bruta, el calcio y el fósforo.
En esta evaluación las frecuencias de defoliación determinaron significativamente (P< 0,05) en la variabilidad de la producción de biomasa y su calidad. Con las defoliaciones cada 90 días existió la tendencia al incremento de hojas y materia seca comestible, tanto en el primer año donde se presentaron producciones de 2 899 y 4 600 kg MS/ha/año como en el segundo llegando a alcanzar 925 y 1 362 kg MS/ha/año respectivamente, con tasas diarias de producción de 50 y 14,4 kg ha/día y a su vez los contenidos proteicos fueron altos (26,3 %); mientras que en las defoliaciones cada 45 días existió la tendencia a la depresión en la producción de la materia seca comestible (1 760 y 980 kg MS/ha/año) y no comestible (1 070-400 kg MS/ha/año), las tasas de producción de materia seca fueron bajas ( 38,5 y 18,8 kg ha/día ) y aunque los por cientos proteicos fueron elevados (29,6 %), los aportes proteicos por ha. son bajos con 532-19,0 kg MS/ha al compararlos con las defoliaciones cada 90 días con 1 208 y 301 kg MS/ha.
Las defoliaciones cada 135 y 180 días mostraron bajos rendimientos de materia seca comestible (3 310-1 024 y 3 370 kg MS/ha) y contenidos nutricionales (20, 4 y 16,2 % de PB), con considerables aportes de material leñoso de 5 420-1 150 y 6 480-1 880 kg MS/ha respectivamente y donde la fibra alcanzó valores superiores al 30 %.
Las frecuencias de defoliación influyeron significativamente sobre el número de los rebrotes, el que decreció (P = 0,0001) a medida que los cortes se hicieron menos frecuentes entre 57 y 45 rebrotes con las defoliaciones cada 45 días, hasta 20 y 18 rebrotes con las defoliaciones cada 180 días. Por el contrario, el diámetro de estos se fue incrementando linealmente (P= 0,0000) desde 0,45 y 0,40 cm para las defoliaciones cada 45 días hasta 1,32 y 0,90 cm para 180 días.
El incremento de la madurez del rebrote favoreció las concentraciones de Ca con 1,90 y 1,55 % en las defoliaciones cada 180 días para el primer y el segundo año, por el contrario la presencia de fósforo se maximizó con los cortes cada 45 días (0,5 %), estabilizándose a partir del tratamiento cada 90 días (0,4 %).
De acuerdo con los resultados obtenidos a partir de este estudio se puede concluir que las defoliaciones con alturas elevadas hasta 100 – 150 cm y las frecuencias cada 90 días tienen importante aplicación práctica para el manejo de Albizia lebbeck en la producción de forraje y su empleo podría incrementar la disponibilidad de la materia seca comestible en un estrato accesible para el corte y para el ramoneo, donde se puede garantizar la productividad cualitativa y cuantitativa de un sistema alternativo de producción de alimento en las áreas ganaderas.